La creciente necesidad de formar ministros para servir como pastores, evangelistas, maestros, y otros. para los millones de personas que se están convirtiendo al Señor, requiere de hermanos con un claro llamamiento para servir en la obra de Dios, y con una relación estrecha con Dios y su Iglesia.
Actualmente los ministros están siendo encauzados para seguir preparándose y actualizándose, realizando estudios superiores en teología a nivel licenciatura, maestría e incluso doctorado, todo esto con la finalidad de mejorar la calidad de los mismos y, garantizar una sana doctrina, donde dicha doctrina debe ser transmitida al cuerpo de la iglesia a través de los pastores, maestros y evangelistas.
Al parecer, la calidad es un concepto actual, pero que es muy ambiguo dado que no está bien delimitado, debido a que se requiere tener índices de comparación. Este, es un problema global tanto en la formación teológica como en las disciplinas seculares.
En muchas ocasiones se pierde el objetivo de la preparación o actualización de un ministro o profesional, creyendo que, con solo adquirir nuevos conocimientos se tendrá la habilidad de manejarlos para un fin determinado. Los estudios a nivel de posgrado deben dar al estudiante mejores habilidades, que en primera instancia se deben ver reflejadas en la persona misma, y también en el ministerio que desempeña.
En el mundo secular hoy en día se ha visto que existe mucha presión sobre los profesional, donde se les pide una mayor preparación para poder competir por un puesto de trabajo; poder ascender o escalar en su organización, o incluso, para poder conservar su puesto de trabajo. Podría decirse que el deseo de tener una mayor preparación, no está fundamentado o motivado por un deseo genuino por ser más eficaz o ser de mayor bendición en sus organismos o lugares de trabajo.
Podemos dividir a las personas que optan por realizar estudios superiores a nivel licenciatura, o posgrado en dos tipos:
1. Por una parte hay personas que tienen el deseo de seguir aprendiendo como algo personal, sin un fin egoísta, sino el simple deseo de adquirir un mayor conocimiento, para bien del grupo o sociedad en que se desenvuelve, sin alguna presión externa que lo obligue a realizar estudios superiores.
2. Por otra parte se tiene a las personas que se ven obligadas a realizar los estudios para obtener un beneficio personal, mantener sus puestos o tener mayores ingresos. Por lo que podríamos decir que no es tanto el interés por mejorar sus capacidades, cualidades o habilidades, sino el simple objetivo de obtener el diploma o certificado como mero trámite o requisito.
En los siguientes párrafos, haré recomendaciones para ayudar aquellas personas del caso 1, donde su mayor interés está en elegir una institución de educación superior donde pueda realizar estudios de un nivel competitivo y que tengan buenos resultados en su puesto de trabajo, no sólo para beneficio personal sino también de aquellas personas que colaboren o convivan con la persona que pretende realizar nuevos estudios.
Por otra parte, haré sugerencias y observaciones para evitar ser sorprendidos por personas que nos vengan con diplomas o certificados de estudios Apócrifos pretendiendo hacernos creer que tiene mayor preparación, habilidades o cualidades que las que verdaderamente tienen.
Las instituciones de educación superior en todos los países tienen diferentes formas de ser agrupadas: una de ellas es dividiéndolas en, instituciones publicas y privadas. En toda América, desde Canadá hasta el sur de Argentina, existen en los países asociaciones universitarias que tiene un padrón de registro de todas aquellas instituciones que buscan estar a la vanguardia de las necesidades nacionales e internacionales, como ejemplo esta la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior) en México (www.anuies.mx). Existen otros organismos que también evalúan la eficiencia de las instituciones de educación superior.
Existen muchas otras universidades o institutos de educación superior, los cuales no están registrados en ninguna asociación de universidades, ni tienen ligas con ningún instituto o universidad. Aunque estas ligas o asociaciones son un buen índice para identificar instituciones universitarias de buena calidad, este no es el único método, también está de por medio el prestigio de la institución, como por ejemplo: Los mismos estudiantes y egresados dan prestigio a la institución con sus participaciones en congresos, foros, seminarios, e incluso competencias. Los egresados con su eficaz competitividad de ejercicio profesional también son los que dan prestigio a la institución.
La eficiencia se puede ver reflejada por los frutos del estudiante o del egresado del instituto, ya que el objetivo de la enseñanza no se debe de limitar tan sólo a transmitir conocimientos al estudiante, sino también dentro de los objetivos de la enseñanza debe estar:
El Aprender a Ser y el Aprender a Hacer
El paso de una persona por a una institución superior, debe verse reflejado en su misma persona, su relación con los que colabora y sus frutos, ya sea un ministro, un médico o ingeniero. Por ejemplo, cuando se va a contratar a un ingeniero, se le pide su currículum, se le piden referencias y dependiendo del nivel académico, ya sea de licenciatura, diplomado, especialidad, maestría o doctorado. En el caso del nivel doctorado, se le pedirá a la persona presentar su título Apostillado preferentemente (certificado por un organismo internacional generalmente ej. Convención de la Haye du 5 octobre 1961 ), un ejemplar de la tesis con la que obtuvo el grado, datos de la institución donde realizo sus estudios, nombre de los investigadores con los cuales trabajó y cuales son los últimos proyectos, artículos, ponencias o patentes en los que ha colaborado. En ocasiones sería necesario realizar una evaluación de conocimientos a las personas que aspiran dicho cargo.
Es importante hacer recalcar lo serio del problema de los títulos, diplomas o certificados apócrifos. El problema a crecido tanto, que incluso existen organismo federales que atienden a las personas que han sufrido un fraude con casos de este tipo, ya sea que sean instituciones fantasmas extendiendo títulos falsos o personas queriendo aparentar una preparación profesional usando un título falso.
En las siguientes líneas pongo un breve artículo de la PROFECO (México)
Artículo tomado de La PROFECO Procuraduría Federal del Consumidor (www.profeco.gob.mx)
Títulos falsos
1º de agosto de 2005
Se ha detectado que algunas personas envían bajo nombres propios correos en inglés donde se ofrece la venta de certificados de bachillerato, licenciatura o posgrado, en sólo dos semanas y sin que usted requiera haber realizado estudios para ello. PROFECO advierte que si usted adquiere un título o certificado como los mencionados está siendo víctima de un fraude y se expone a cometer un delito dependiendo del uso que dé al documento. Alertamos también a los empleadores sobre este tipo de títulos apócrifos que no avalan conocimiento alguno. Asimismo, sabemos también de la venta de títulos falsos a nombre de universidades mexicanas de prestigio. No se deje sorprender y verifique la veracidad de tales documentos en las secciones escolares de las propias instituciones.
Estas notas no tienen como finalidad alarmar a las personas, pero sí evitar que sean sorprendidas y perjudicadas por otras personas que actúan en forma deliberadamente ilegal y con poca o ninguna ética profesional.
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