Biografía de David Morales DE TOROTORO AL ISUM Una vista panormica de la vida de David Morales Almanza Tercera parte!
Por Jesús da Cunha
Se relató en la primera parte lo difícil de la niñez de David Morales en un pueblito remoto. A los doce años tuvo que defenderse solo. Cuando joven tuvo un encuentro con Dios. Luego fue a estudiar en el Instituto Bíblico en Lima. Después de muchas experiencias llegó a conocer a la pastora uruguaya Alice Rodríguez. Se casaron y fueron a Bolivia donde pastorearon en La Paz. Más tarde David salió electo Presidente nacional de las Asambleas de Dios de Bolivia. AL TERMINAR DAVID su tercer período como ejecutivo, Dios empezó a prepararlo para un cambio de ministerio. Por varios años había desarrollado a tiempo completo el cargo de Presidente.
Repentina e involuntariamente, se quedó sin cargo. Aún quedaban la esposa, los inco hijos y el deseo de servir a Dios.
Necesitaba elegir entre varias opciones. ¿Levantaría una nueva iglesia en Cochabamba donde vivía y estaba muy a gusto? ¿O la nueva obra la iniciaría en alguna otra ciudad del país? ¿Aceptaría la invitación de ser pastor de una iglesia en Chile? ¿Volvería al ministerio de evangelista itinerante? ¿Aceptaría la persistente invitación de la iglesia de Oruro, una ciudad de mucha altura, para ser su pastor? Por no haber nacido en el altiplano, siempre se sintió muy
mal en los puntos geográficos altos. Luego de mucha oración, sin embargo, David y Alice entendieron que Oruro era el lugar donde Dios los quería. Aceptaron ir por un año a la "Capital Folclórica de Bolivia". La hermana que ganó a David para Cristo dice que esa iglesia estuvo orando por seis años para que él llegara a ser su pastor. La ciudad minera de Oruro fue fundada en 1605 junto a las minas de plata del cerro de San José. Est enclavada en la región semidesértica del Altiplano Central de Bolivia. David Morales describe su clima como de inhóspito. Oruro es una ciudad única. Allí se adora abiertamente al diablo y a los demonios. Por mucho tiempo una máscara con la cara del diablo era el símbolo de la ciudad. Mucha gente lo toma como algo netamente folklórico sin percatarse que detrás hay una maligna influencia espiritual. Ha sido muy difícil plantar y
desarrollar la obra de Dios en esa metrópoli. Por años les fue casi imposible a los pastores de las iglesias evangélicas permanecer por mucho tiempo en el lugar.
La iglesia asambleísta de Oruro durante los veinte años que transcurrieron desde su fundación en 1959 hasta la llegada de David estuvo mayormente dirigida por laicos. Los Morales, aunque fueron por un solo año, ganados por el cariño de los hermanos, permanecieron en el lugar durante seis años. Ese período fue fecundo y productivo. La iglesia que tenía ochenta miembros llegó a tener dos cientos. Se logró alzar el nivel de la congregación tanto espiritual como social. Se consiguió la colaboración de profesionales no evangélicos como dentistas, médicos y pediatras. Como resultado de este esfuerzo se redujo el riesgo en el parto y la mortandad infantil. A través del ejemplo, de muchas clases y retiros, se elevó muchísimo el concepto de la sagrada institución del matrimonio. Los miembros de la iglesia de Oruro estaban felices. Habían crecido numérica y espiritualmente. Refaccionaron el edificio que ya tenían, renovaron la casa pastoral y construyeron nuevos salones para los departamentos. Se fundó el Instituto Bíblico.
Se pusieron los cimientos para un crecimiento sostenido no sólo de la iglesia sino de la obra regional. Una madrugada el pastor tuvo una visión. Veía unos cuantos micrófonos de pie y a varias muchachas cantando frente a ellos.
Luego se vio sentado en la plataforma junto a otros pastores. Notó que cuando terminaron las jóvenes de cantar, él pasaba y predicaba. Como resultado de su mensaje mucha gente tomaba la decisión de recibir a Jesucristo. Al fijarse más detenidamente en el lugar reconoció el templo de la iglesia de Santa Cruz. Oró entonces: "Señor, si me estás llamando a Santa Cruz, necesito que lo confirmes".
En un lapso de dos días esta visión se repitió hasta tres veces. Entonces la compartió con su esposa. Le dijo que creía que el Señor lo llamaba a Santa Cruz y le pidió que orara sobre el asunto. Aunque la idea no le entusiasmaba en absoluto, Alice su puso a orar. En poco tiempo también a ella Dios le notificó que los quería en Santa Cruz. Así fue como David Morales y Alice Rodríguez, ahora ya con seis hijos, partieron para aceptar un nuevo desafío. Todos los pastores anteriores de la iglesia en sus casi cuarenta años de historia habían sido de la misma región. David era el primer "sapo de otro pozo". primera tarea fue superar el prejuicio regional. Cuando llegó para enseñar doctrina la congregación lo recibió muy bien.
Pero algunos lo miraban como pastor con muy serias reservas. Posiblemente desde la era precolombina existe una fuerte puja regional entre los pobladores del este y del oeste. Todos los pastores anteriores de la iglesia en sus casi cuarenta años de historia habían sido de la misma región. David era el primer "sapo de otro pozo". Al ver, sin embargo, la mano de Dios sobre su ministerio, los miembros de la congregación reconocieron que el Señor lo había llevado allí, lo aceptaron plenamente y olvidaron su origen. Desde el principio estableció un fuerte énfasis en las actividades de crecimiento espiritual, lectura de la Biblia, oración y ayuno. Las acompañó de una sistemática enseñanza bíblica a todos los miembros de la congregación. Cinco años después la iglesia alcanzó los 1.700 miembros. Los domingos se celebran cinco cultos en el templo y uno en un cine alquilado.
Con una organización que incluye diez pastores asociados, la iglesia sigue en pleno desarrollo. En el año 1972, mientras era pastor en el Centro Evangelístico de la Paz, David Morales inició un largo y fructífero vínculo con el Instituto de Superación Ministerial (ISUM). Ese año viajó por tren 72 horas de La Paz a Buenos Aires y desde allí otras cuatro horas hasta Montevideo para estudiar en su primer seminario. David testifica que esa experiencia le fue de gran provecho. Recuerda en forma muy particular la materia de Comunicaciones. En el año 1978 el director del ISUM, Verne Warner, y quien entonces era el decano académico, David Gramás, lo invitaron a ser profesor de Evangelismo en el seminario número tres que se realizaba en Lima. No lo podía creer. "Recuerdo que leí y releí la carta. Era un gran desafío. Al principio pensé no aceptar. Según mi opinión, el ISUM tenía un nivel excelente. A ese seminario asistían ministros con experiencia e incluso algunos con preparación académica. Luego recibí aliento en el sentido de que cuenta mucho la experiencia en el ministerio.
Decidí aceptar el reto, convencido que después de esta experiencia no volverían invitarme." Resultó todo lo contrario. Vez tras vez lo siguieron invitando. David Grams recuerda que los factores que impulsaron al equipo del ISUM a invitar al hermano David Morales para ser profesor del seminario eran que es inteligente, se relaciona bien con la gente, ama y defiende la filosofía del ISUM y del Servicio de Educación Cristiana (SEC), cree en la superación, estaba dispuesto para viajar y enfrentarse con cualquier situación o cultura. Es apto para enseñar, es dinámico, innovador y sensible. ¿Por qué siguieron invitándolo después de la primera vez hasta que se convirtió en el profesor latinoamericano que más seminarios enseñó? se le preguntó a David Grams. Porque tenía "la pasta" para hacer frente a todas las situaciones. Ha recibido muy buenas evaluaciones (escritas, contestando un formulario) de parte de los isumistas. Es un buen profesor. Después de estudiar su primer seminario del ISUM en Montevideo en el año 1972, aunque fue profesor en muchos seminarios, pasaron muchos años antes que David volviera al salón de clase como alumno. Recién en el año 1985, cuando el ISUM dictaba por primera vez en forma experimental el Seminario IV en Lima, decidió participar como alumno en su segundo seminario. En el año 1986, el Comité del Servicio de Educación Cristiana decidió incluir un vocal latinoamericano en la comisión administrativa del ISUM, recayendo la responsabilidad sobre David Morales. Dice que por no ser un educador técnico no podía aportar mucho en esa rea. Como había viajado por muchos países latinoamericanos y estado en contacto con cientos de pastores y líderes, lo que sí podía hacer era señalar a los demás compañeros de directiva las necesidades y aspiraciones de los siervos de Dios del continente. A ese objetivo apuntó sus energías. Propuso en una plenaria del Comité de Educación Cristiana que se estableciera un cuarto seminario. Después de permanecer seis años en el cargo, pensó que ya había aportado todo aquello para lo cual estaba capacitado. Razonó que para un saludable desarrollo de la institución sería beneficioso darle la oportunidad a un colega con talentos diferentes a los suyos.
Así fue como puso el cargo a disposición de la Comisión Directiva. Los alumnos de David Morales, ya sean del instituto nocturno en La Paz, del instituto de Oruro (fundado por él), de Santa Cruz, del seminario que funciona en la Ciudad de los Anillos, o del ISUM, concuerdan que tres elementos lo convierten en un gran profesor. En primer lugar, aseveran, es un maestro que sabe su materia. En segundo término, tiene una gran habilidad para exponerla, adaptándose con gran facilidad a los distintos alumnos y circunstancias. Lo tercero es su calidad para hacerse sentir compañero del alumno. Se muestra amigo de todos los discípulos. Es amigo de misioneros y de altos ejecutivos de las Asambleas de Dios en el ISUM pero también es amigo de un egipcio que estudia en un seminario de Santa Cruz como de un aimara que llegó al instituto bíblico nocturno entreverando palabras del castellano con términos de su lengua nativa. Tanto en sus predicaciones como en sus enseñanzas saca a relucir un muy refinado sentido del humor, cualidad nada despreciable para ministrar con éxito en la América Latina de hoy. Este talento afloja la tensión y así la concurrencia escucha atentamente el sermón ...El púlpito y yo comenzamos a empequeñecernos; las bancas y los oyentes a quedar inmensos....Seguí sorprendido, pero ahora también asustado. Su condición de predicador fue la llave que le permitió abrir la puerta principal del edificio ministerial. Una vez adentro fue entrando los demás compartimientos. Realizó su primera gira internacional, comenzando en Chile. Esa misma característica le sirvió cuando era pastor en el Centro Evangelístico de La Paz. Su ministerio en esa iglesia lo llevó a ser primero profesor del ISUM y luego superintendente nacional.
En Santa Cruz encontró una congregación luchando por sobrevivir. Empezó a predicar sistemática y constantemente las grandes verdades de la Biblia. En poco tiempo la iglesia "nació de nuevo" y se convirtió en la más grande de la nación.
David rememora su primer sermón en Cochabamba siendo un joven recién convertido. "Lo prediqué un sábado en la noche. El pastor había decidido que varios jóvenes hicieran su estreno como predicadores. Me preparé con mucho tiempo. Leí libros, revistas, pedí consejos e ideas. Alisté lo que en mi concepto sería un sermón de unos cuarenta minutos. Cuando me puse frente al auditorio algo muy extraño sucedió. Noté que el púlpito, juntamente conmigo crecía, nos hacíamos grandísimos. Las bancas estaban frente a mí como miniaturas y los oyentes perdidos entre ellas como hormigas. "Repentinamente el proceso se invirtió. El púlpito y yo comenzamos a empequeñecernos; las bancas y los oyentes a quedar inmensos. Seguí sorprendido, pero ahora también asustado. De todas maneras empecé a predicar. A los cinco minutos, noté que no tenía más que decir. Comencé a repetir, pero de pronto decidí que para repetir, mejor me callaba. Entonces terminé y me senté. El pastor tuvo que levantarse, tomar algunas cosas que
había dicho y completar un mensaje. Así fue mi debut como predicador." Hoy, como lo afirma aún su misma esposa, est dotado de una sorprendente habilidad para entender y exponer las Sagradas Escrituras. Después que exhibe algún tema, concepto o ejemplo bíblico, lo encontramos tan sencillo y nos preguntamos, ¿Cómo fue que no lo vimos antes? Tanto sus oyentes esporádicos como los frecuentes terminan por reconocer que es un maestro en el arte de contextualizar sus sermones. Si mientras predica recuerda una conversión, un milagro o un acto especial de la gracia de Dios, como cuando tuvo a la esposa muerta en los brazos, se conmueve, abre su corazón, amplio y generoso como su Titicaca y llora como un niño. Cuando predica contra el pecado, sin embargo, se muestra tan firme que parece que uno ve la apariencia de un Atahualpa que resurge para reclamar el imperio que le arrebataron. David no recuerda que le haya afectado nunca el hecho de llevar en sus venas algo de sangre quechua. Este ministro/maestro confiesa que sus éxitos intentaron llegar a su cabeza y radicarse definitivamente. Pero fue en La Paz cuando Dios usó a una hermana para advertirle que se estaba poniendo como un pavo real. El Señor para corregirle ésta y otras debilidades propias de todo ser humano le permitió atravesar por algunas pruebas que dieron como fruto una relación más estrecha con él.
Escribió los siguientes versos expresando su sentir: Una simple zarza, sin valor alguno Dios pudo usar para revelarse al pastor Moisés en el Sinaí. Grande maravilla, en una espina brillaba el Señor. Era solo zarza, no valía nada y Dios la usó. Yo era solo zarza, no valía nada, pero al rendirme al Señor, Dios me usó. David no recuerda que le haya afectado nunca el hecho de llevar en sus venas algo de sangre quechua. Ni siquiera sabe qué porcentaje de sangre indígena lleva en sus venas. Lo que sí le dificultó fue el hecho de vivir en orfandad, relegado, postergado, muchas veces abusado y explotado, no tener quien lo respaldara. Que se valore el ministerio del maestro como bíblico. Al ser interrogado con respecto a cuál sería la mayor necesidad en el terreno de la educación en este continente, contestó: "Maestros dedicados, y que cada vez más se reconozca a este ministerio en el sentido moral, espiritual y económico. Que se valore el ministerio del maestro como bíblico. Que de la misma manera que se invita a un evangelista, se le provea lo mejor para hacer cómoda su estadía, se le dé una buena ofrenda cuando parte. Insisto en que se debe reconocer el ministerio del maestro, que se le invite para campañas doctrinales, de educación y de enseñanzas especiales. No se debe menoscabar este ministerio; se debe apuntalarlo." Opina Morales que para mejorar la educación bíblica en el continente hay que brindarles a los maestros posibilidades para que se especialicen lo mejor posible. La meta es que tengan en sus manos todas la herramientas didácticas, pedagógicas y técnicas para hacer con más eficacia su tarea. Por todos los medios se debe respaldar la tarea del maestro, no sólo en el aula del instituto sino también a nivel de las iglesias. Las personas dedicadas al ministerio de la enseñanza no tienen cabida en el tiempo en que el instituto est de vacaciones. Con mucho tiempo de anticipación las iglesias deberían invitarlos para que vengan a enriquecer también a la congregación. Hay que animarlos que usen en la iglesia los mismos recursos pedagógicos y los auxiliares que usan en el instituto. Que el maestro dotado por Dios despliegue también en la iglesia sus talentos y capacidades.
Así se podrá inspirar y desafiar a más personas, tanto a nivel local como nacional, a que se dediquen a este ministerio. "El consejo," dice, "que le daría a un joven que aspira a servir como maestro en Latinoamérica es que obtenga la mejor preparación posible, pero no sólo en lo teórico. También debe capacitarse en la práctica. Como muchos evangelistas se formaron predicando en las calles y en las plazas, a veces en lugares muy difíciles, así el maestro debe buscar terrenos desafiantes para adquirir experiencia y habituarse a valerse de todos los recursos didácticos para una educación más eficaz.
"Que no se desanimen por el hecho de que el educador todavía no es tan reconocido como el evangelista o el pastor. La última recompensa la da el Señor. El es quien valora en su real dimensión el trabajo de cada uno. Vienen días en que el ministerio del maestro va a ser grandemente reconocido. Los buenos maestros, los que tengan ese don otorgado por el Señor, serán muy apreciados, cotizados, y usados grandemente." 