¿Ha sufrido alguna vez una infección en la piel? ¿Algo que no deja de picar? En la Biblia existe un versículo que habla de la comezón. Las palabras griegas son knethomenoi ten akoen, comezón de oreja u orejas cosquillosas (en el sentido de inquietas). Es la expresión única en el Nuevo Testamento empleada por Pablo en su última carta a Timoteo 4:3 para describir las características de los creyentes de los tiempos finales.
William Barclay traduce la expresión como oidos que necesitan ser constantemente entretenidos con novedades. La Nueva Versión Internacional reza: se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Es una descripción apta para describir la fascinación malsana de muchos creyentes de hoy en día.
Vivimos en un tiempo de orejas cosquillosas. Hoy en día, muchos creyentes desconformes con la fe evangélica y pentecostal como ha sido expresada, buscan nuevas claves a las Escrituras, corrientes teológicas llamativas y novedosas, que parecieran dar un nuevo paradigma, una nueva explicación de todo. Abundan los cristianos que padecen de una perpetua necesidad de ser entretenidos con novedades doctrinales, y no faltan maestros que ofrecen la ultima moda teológica en sus conferencias y libros. Hoy se observa toda cazuela de ideas sobre confesión positiva, herencia espiritual, judaizantismo, cartografía espiritual, y apóstoles modernos que luchan para lograr la mayor audiencia en las mentes de los creyentes.
Estas corrientes teológicas a menudo contienen semillas de verdad en sus interiores. Pero aquellas verdades importantes, que deben ser parte de la fe de todo creyente, al sobredimensionarse en contraste con el resto de la verdad cristiana, toman formas grotescas, que distorsionan y aun contradicen el mensaje bíblico.
Esta edición de Conozca se dedica al tema de las corriente teológicas actuales. No se podrá abarcar toda la gama de ideas extrañas y anti-escriturales que hoy se enseñan, pero confiamos que lo que se alcanza a tocar será de ayuda y bendición al cuerpo de Cristo en Latinoamérica.
Cualquier dermatólogo dirá que ante una infección de piel, lo que no se debe hacer es rascar lo afectado para evitar el empeoramiento. Esperamos que esta revista sea un buen ungüento, para quitar esa picazón.